CONDROMALACIA ROTULIANA

La condromalacia rotuliana es una de las patologías de rodilla más frecuentes. La podemos definir como la inflamación del cartílago posterior de la rótula, debido al roce de la rótula (cara posterior) con el fémur. La condromalacia rotuliana también es conocida como la rodilla del corredor.

La condromalacia rotuliana es frecuente que la presenten pacientes que practican deporte, como por ejemplo el running (tan de moda en los últimos años), o en personas que tienen que estar de rodillas, en cuclillas o que suben y bajan muchas veces las escaleras.
Los pacientes que presentan la patología de la condromalacia rotuliana presentan dolor a nivel de la rodilla, sobre todo, en su borde interno y en la parte lateral del fémur (del muslo) a nivel de la cintilla iliotibial o en su parte más proximal, en el tensor de la fascia lata.
Los pacientes que practican el running/ footing refieren que les aparece un dolor a los pocos kilómetros de empezar la carrera a modo de quemazón, a nivel del borde interno de la rodilla y de la cara externa, cara lateral del fémur.
Los pacientes que acuden a nuestro centro de fisioterapia y osteopatía en Palma de Mallorca, que no realizan ningún deporte, pero que realizan actividades diarias como por ejemplo estar en cuclillas o de rodillas, como pueden ser jardineros, albañiles, mamás que juegan mucho tiempo con sus peques en el suelo, refieren imposibilidad de permanecer en las posiciones anteriormente mencionadas. Les duele mucho y la rodilla les crepita, les cruje. Esto es debido a que el cartílago lesionado está impactando sobre el cóndilo femoral, provocándoles dolor.
Las causas de la condromalacia rotuliana son diversas:
- Traumatismo sobre la rodilla, habiendo este producido una inflamación a nivel del cartílago rotuliano.
- Debilidad muscular de la musculatura extensora de la pierna. Sobre todo, debilidad de vasto interno del cuádriceps.
- Inestabilidad entre la musculatura flexora y extensora del miembro inferior afectado.
- Puede venir provocada por una lesión/alteración del nivel vertebral L3-4 o L4-L5, principalmente.
De nuevo, repito que es muy importante valorar cuál es la causa de la aparición de nuestra condromalacia rotuliana y, a partir de un buen diagnóstico, poder realizar un buen tratamiento y una buena recuperación.
Si tienes alguna duda sobre el tratamiento de fisioterapia y osteopatía que nosotros aplicamos y cómo podemos ayudarte puedes pedir cita aquí, estaremos encantados de atenderte. Os recuerdo, además que también podéis encontramos en Facebook 🙂


