
Me he quedado enganchado es una de las frases más escuchadas en la consulta. Es muy frecuente, que nos agachamos sanos y nos levantamos enfermos o nos levantamos bien, nos vamos a duchar, limpiar los dientes… y nos quedamos enganchados.
¿A qué es debido?

La respuesta es muy fácil. Llevamos a nuestro cuerpo hasta el límite. Todos en un primer momento pensamos ¿por qué me habré quedado enganchado con lo bien que yo estaba? A mí no me dolía nada y ahora no me puedo mover. Todas estas afirmaciones son falsas. A quien le haya pasado alguna vez, que haga memoria y recordaréis que antes de quedarnos enganchados de las lumbares, el cervicales,… ya llevábamos una temporada por no decir meses o años, que teníamos la zona «cargada», con dolor. Esta molestia, en nuestra sociedad, por desgracia la entendemos como normal. El dicho de si no nos duele nada es que estamos muertos, es un hecho en nuestra sociedad. No tenemos la conciencia de la salud. No nos cuidamos hasta que enfermamos. Tenemos que cambiar muchos de nuestros tópicos en cuanto a la salud. Por qué tenemos que estar enganchados y con mucho dolor para acudir al Fisioterapeuta- Osteópata. Por qué no podemos tener una regularidad para acudir. A mí me llama mucho la atención que somos muy metódicos con llevar al coche a la revisión cada 10.000/15.000 km, ir a la peluquería todos los meses y, por el contrario, no somos capaces de cuidar nuestro cuerpo. ¿Por qué aguantamos el dolor como si fuera una cosa normal y adquirida para siempre? Por mi experiencia, cuando nos damos cuenta que hemos perdido la salud o estamos cerca de perderla, nos lamentamos. Miramos atrás y pensamos todo lo que deberíamos haber hecho y lo que no. En muchas ocasiones, con un buen tratamiento, tratando las zonas afectadas, recuperando los patrones de movimiento correctos y activando la musculatura correcta, los pacientes recuperan la salud. En otros casos, por la dejadez del paciente, les quedará para siempre un dolor crónico que se hubiese podido evitar acudiendo tiempo antes al Fisioterapeuta- Osteópata. En España, por nuestra poca cultura de la salud, vamos muchos años por detrás de países como Alemania, Francia, Países Nórdicos,… los pacientes de estas nacionalidades, que acuden a mi consulta, tienen un concepto totalmente diferente de la salud. No quieren enfermar. Quieren estar sanos. Por ejemplo, si hoy se levantan con un leve dolor, acuden a tratárselo para que no vaya a más. Está claro, que este modo de actuar es cultural. Culturalmente, siempre se han tratado con medios físicos, acudiendo al Fisio, en vez de tomarse antiinflamatorios. En España, la dinámica habitual ante un dolor es la siguiente:
- Tomar antiinflamatorios.
- Si en 2- 3 semanas no ha remitido el dolor, se pide cita con el médico de cabecera o con el traumatólogo.
- Cuando nos recibe, han pasado unas 4 semanas, aproximadamente. Nos pide Rx, RMN,… y nos vuelve a pautar Antiinflamatorios. En en mejor de los casos, nos remitirá a rehabilitación para que nos apliquen un poco de calor, corrientes,… (no sirven para nada).
- Entre que realizamos las pruebas prescritas y volvemos al médico de cabecera/ traumatólogo han podido pasar 2 meses y nosotros seguimos con el dolor. Realmente, no hemos hecho nada para eliminar el dolor. Hemos realizado pruebas para saber de dónde viene el dolor, pero no hemos hecho nada para eliminarlo. No estoy diciendo que no debamos realizar todos estos pasos. Lo que estoy diciendo, es que mientras realizamos todos estos trámites para averiguar por qué tenemos estos dolores, debemos acudir a un Fisioterapeuta- Osteópata para que nos ayude a quitar o a aliviar nuestro dolor. En muchos casos, en unas pocas sesiones, nuestro dolor desaparecerá. Debemos tener claro una cosa, cuanto antes nos tratemos nuestra lesión, más fácil de recuperar será. Debemos intentar cambiar la mentalidad de nuestra sociedad, en cuanto a la salud se refiere.


